Sobrevivientes desesperados gritaban por ayuda el jueves, cerca de una semana después que el ciclón Nargis llegara a matar alrededor de 100.000 personas, mientras la presión se acumulaba sobre Myanmar que abra sus puertas a una operación internacional de socorro.
Washington estaba aún esperando aprobación de la junta que gobierna Myanmar par comenzar los vuelos militares de ayuda, pero la agencia de alimentos de la ONU y la Cruz Roja/Media Luna Roja dijo que habían comenzado sus vuelos con ayuda de emergencia luego de algunos retrasos.
El embajador estadounidense Eric John señaló en una conferencia de prensa en Bangkok que EEUU y Tailandia habían pensado que los generales birmanos habían estado de acuerdo en permitir a un avión militar norteamericano de carga que ingrese con provisiones.
Pero ello resultó ser prematuro.
“Todavía no tenemos permiso para que el C-130 ingrese, pero enfatizo el ‘todavía’”, dijo John.
Aislamiento y pobreza
La aprobación para tal tipo de vuelo sería sorprendente dada la inmensa desconfianza y aspereza entre los anteriores generales birmanos y Washington, que ha impuesto duras sanciones para intentar poner fin a décadas de gobierno militar.
La ayuda apenas ha llegado a unos de los países más aislados y empobrecidos del mundo, aunque los expertos temían que sería muy poca para lidiar con las secuelas del Nargis, el cual se teme haya dejado más de 100.000 muertos y un millón de personas sin hogar.
Testigos vieron poca evidencia de que se esté llevando adelante un esfuerzo de ayuda humanitaria en la región tremendamente afectada del delta Irrawaddy.
“Moriremos de hambre si no se nos envía nada”, dijo Zaw Win, un pescador de 32 años de edad, quien caminó por el agua plagada de cuerpos sin vida flotando para encontrar un bote para el viaje de dos horas a Bogalay, un pueblo donde el gobierno dijo que 10.000 personas resultaron muertas.
Funcionarios de la ONU, quienes previamente se habían quejado que los generales estaban poniendo obstáculos a un puente a un puente aéreo de emergencia, dijeron que una media docena de aviones de carga habían recibido permiso para aterrizar en el aeropuerto de Yangon.
La Cruz Roja/Media Luna Roja confirmó que su primer avión con ayuda despegó desde Kuala Lumpur, transportando seis toneladas de materiales para refugios.
El vocero de World Food Paul Risley afirmó que las agencies de ayuda normalmente esperaban transportar expertos y provisiones dentro de las 48 horas de un desastre, pero a casi una semana de este ciclón, pocos han sido capaces de enviar refuerzos dentro de Myanmar.