El ex conductor de vehículos del líder de al-Qaeda, Osama bin Laden, se ha declarado no culpable en el primer proceso por crímenes de guerra en ser realizado en la prisión ubicada en la base naval norteamericana de la Bahía de Guantánamo, en Cuba.
De nacionalidad yemení y con 37 años de edad, Salim Hamdan está acusado de conspiración y apoyo al terrorismo, y enfrenta una pena de prisión perpetua si es condenado.
El derecho del tribunal militar para procesarlo fue recurrido previamente sin éxito por sus abogados.
Alrededor de 270 sospechosos permanecen en detención en la base de Guantánamo.
El proceso de Hamdan, que se extenderá por unas dos semanas, es el primero también que se realiza según los procedimientos de excepción establecidos por la administración de George W. Bush para juzgar "crímenes de guerra", tras los atentados del 11 de setiembre que dejaron más de 3.000 muertos en Washington y Nueva York.
Aunque invalidados por la Corte Suprema en 2006, -en base a un recurso interpuesto por la defensa de Hamdan-, los tribunales fueron pocos meses después restablecidos por el Congreso y desde entonces sometidos a una serie de batallas jurídicas que derivaron en varias postergaciones del juicio.
Los más de seis años en los que Hamdan ha permanecido en Guantánamo transcurrieron en su mayor parte en total aislamiento.