Al Hachemi hizo estas declaraciones en un comunicado emitido por su oficina, al día siguiente de que Biden se entrevistara con él y con el vicepresidente chií de Irak, Adel Abdel Mahdi.
En la nota, Al Hachemi explicó que Biden les dijo que el Gobierno de los EE.UU. desea ayudar a Irak a resolver sus problemas, pero que no desea intervenir en sus asuntos internos.
El vicepresidente iraquí recordó que la situación que vive hoy su país en ámbitos como el político, de seguridad y el económico, "es el resultado de la invasión de Irak, y EE.UU. es el que encabezó esa operación militar en el 2003".
"Por eso, lo que sufrimos hoy es el resultado de aquello (invasión de Irak)", indicó Al Hachemi, para quien el Gobierno estadounidense "debe comprometerse política y moralmente a respaldar y ayudar a los iraquíes en muchos de los desafíos que afrontan actualmente hasta que este país se recupere".
Asimismo, Al Hachemi apuntó que Irak quiere que los EE.UU. "sepa el grado de riesgo que afronta el proceso político" en el país y "que entienda que estos desafíos son problemas iraquíes y que los líderes iraquíes deben trabajar para alcanzar soluciones de consenso".
Respecto a la visita de Biden, el dirigente suní confesó tener "sentimientos mezclados entre la valoración y la objetividad, la Administración de los EE.UU. ya no obliga a los iraquíes a seguir el estilo estadounidense, correspondan o no con el interés de Irak".
También, indicó que "EE.UU. aún es capaz de ofrecer servicios a los iraquíes si existe voluntad para eso".
El jueves pasado, Biden inició un viaje de tres días a Irak para comprobar cómo se llevó a cabo la retirada militar estadounidense de las ciudades e instar a las autoridades iraquíes a que den un impulso al proceso de reconciliación nacional.
Durante el día de hoy, tenía previsto entrevistarse con dirigentes de la coalición multinacional y viajar al norte del país árabe.
Se trata de la primera visita de Biden a Irak como vicepresidente de EE.UU. y el segundo viaje que efectúa en lo que va de año.