En El Cairo, el presidente egipcio Hosni Mubarak llamó a Israel a mostrar compostura, durante una reunión con la canciller Tzipi Livni, dijo un funcionario israelí. Livni insistió en que Israel respondería para proteger a sus ciudadanos.
El miércoles, milicianos palestinos lanzaron más de 80 cohetes y obuses contra el sur de Israel, sin causar heridos, pero sí pánico. El gabinete israelí aprobó una invasión de Gaza, dijeron funcionarios de defensa a The Associated Press.
"Nosotros no aceptaremos esta situación", dijo Barak el jueves. "Quienquiera que dañe a los ciudadanos y soldados de Israel pagará un alto precio".
Barak no dio detalles. Pero funcionarios de defensa, hablando a condición de anonimato porque no estaban autorizados a discutir los planes, dijeron que la operación israelí casi seguramente comenzaría con ataques aéreos precisos contra escuadrones de cohetes y continuarían con una invasión terrestre.
Doce obuses fueron disparados el jueves por la mañana desde Gaza, sin causa heridos. Uno de ellos cayó en un en un cruce fronterizo con Gaza en momentos en que un grupo de cristianos pasaban en ruta a la ciudad cisjordana de Belén para las celebraciones navideñas, dijeron fuentes militares.
El primer ministro Ehud Olmert llamó a la población de Gaza a rebelarse contra Hamas, diciendo que la milicia es responsable por el sufrimiento del territorio. Olmert le dijo a la cadena televisiva Al-Arabiya que Israel no vacilaría en responder con la fuerza si continúan los ataques. "les estoy diciendo ahora, quizás por última vez, que cesen los ataques. Nosotros somos más fuertes", dijo.