"Como comandante en jefe, nunca dudaré en defender a esta nación", asegura Obama, según los extractos de su discurso adelantados a la prensa, en una respuesta a los republicanos que acusan al joven senador, de 47 años, de no tener la experiencia suficiente para dirigir el país.
El senador afroamericano dirá, según indica el texto, que "solamente enviaré a nuestras tropas a correr riesgo de vida con una misión clara y un compromiso sagrado de darles el equipamiento necesario para el combate, y el cuidado y beneficios que se merecen cuando vuelvan a casa".
Al mismo tiempo, el candidato también asegura que Estados Unidos está en un "momento decisivo". "Y estamos aquí porque amamos este país demasiado como para dejar que los próximos cuatro años se parezcan a los últimos ocho", agrega, reiterando su crítica de que el republicano John McCain promete más de los mismo.
El senador por Illinois fue designado por los delegados, después que su ex rival Hillary Clinton interrumpiera el recuento de los votos formal para pedir la aprobación de su candidatura por aclamación, cerrando así el paso a una posible polémica sobre las divisiones internas en el partido.
El público rellenaba al estadio con pancartas de apoyo a Obama y a Joe Biden, su candidato a la vicepresidencia, mientras la convención tenía lugar en el campo de juego, con los delegados aprobando diferentes mociones y los líderes del partido ofreciendo diferentes discursos.
Como cada día, la convención empezó con el himno nacional, interpretado por Jennifer Hudson, ganadora del concurso "American Idol" y quien recibió un Oscar por el musical "Dreamgirls".
El evento fue animado entre otros por el músico Stevie Wonder, mientras el cantante will.i.am, que compuso una canción en base a la frase "Sí podemos" que repite Obama, también animó al público, así como la estrella pop Sheryl Crow.
Los demócratas tomaron este año la iniciativa inhabitual de concluir su convención en el estadio del equipo de fútbol americano de los Broncos, para dar la posibilidad a su candidato de expresarse no sólo ante los más de 4.200 delegados, sino ante miles de sus más férreos partidarios.
"La multitud que esperamos es un indicador de la campaña que ha desarrollado el senador (Obama) desde el inicio (...) el cambio ocurre de abajo hacia arriba", explicó el portavoz de la campaña Josh Earnest.
Uno de los primeros oradores en el último día de la convención fue el congresista por Illinois, Luis Gutiérrez, que abogó por una reforma migratoria que regularice a millones de indocumentados, una de las promesas que hizo el propio Obama para seducir a un electorado hispano que puede ser clave para su victoria en Nuevo México, Colorado, Nevada y Florida.
Justo antes de Obama, el gobernador hispano de Nuevo México, Bill Richardson, ofrecerá su propio discurso, reflejando la importancia que dedica Obama a la minoría más importante del país, con 45 millones de personas.
Horas antes de la apertura de la convención, varios miles de personas manifestaron por las calles de Denver al grito "Somos todos Estados Unidos" para exigir a Obama que cumpla su promesa de regularizar a los indocumentados y de abrirles el camino hacia la ciudadanía.
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