El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, inició hoy su visita de dos días por Israel y los territorios palestinos y reafirmó tras visitar Ramalá, en Cisjordania, el objetivo de "un Estado palestino viable e independiente".
Después de una semana de tensión desatada tras la decisión de construir un asentamiento judio en la parte oriental de Jerusalem, zona que los palestinos reclaman como propia, el mandatario condenó con firmeza la colonización israelí.
"Apoyamos firmemente sus esfuerzos para establecer un Estado palestino independiente y viable", afirmó el secretario general de la ONU durante un encuentro con el primer ministro palestino Salam Fayad.
"He podido ver con mis propios ojos las restricciones que pesan sobre los palestinos. Incluso en este territorio, no están ustedes en medida de desarrollar o incluso de mantener una vida económica normal", lamentó.
Allí, Fayad le llevó a un alto desde el cual se podía observar la barrera israelí en Cisjordania, que en la mayor parte de su trazado es una alambrada pero a su paso por los núcleos urbanos se convierte en un muro de hormigón de hasta ocho metros de altura.
Acompañado por Fayad, el secretario general de Naciones Unidas había visitado poco antes un autopista israelí, el muro de separación entre el sector oriental anexionado de Jerusalén y el resto de Cisjordania y una colonia situada junto a la región autónoma palestina de Ramalá.
Ban subrayó que el Cuarteto (ONU, EEUU, UE, Rusia) dirigió el viernes en Moscú un "mensaje claro y fuerte" en este sentido y renovó su condena de la colonización israelí.
Todas las actividades de colonización son ilegales, en cualquier lugar de los territorios ocupados y deben cesar", repitió. "Hay que iniciar las negociaciones", aseguró.
Israel considera el conjunto de la Ciudad Santa como su capital "indivisible y eterna", mientras que los palestinos quieren convertir el sector oriental de Jerusalem en la capital de su futuro Estado.