Esto se debe a que el sector privado está disminuyendo, mientras el sector público se infla, señala el documento. En 2006, el producto interior bruto per cápita fue de 1.129 dólares, un tercio menos que antes de la segunda Intifada, en 1999.
La ligera recuperación que vivió la economía palestina en los años 2003 a 2005 se vio truncada en 2006, cuando el movimiento islámico Hamás se hizo con el poder tras una amplia victoria en las urnas.
El gobierno de Hamás fue boicoteado por la comunidad internacional y la situación empeoró a mediados de junio, cuando la organización se hizo violentamente con el control de la Franja de Gaza. Por ello, esta zona continúa siendo boicoteada y está prácticamente aislada por Israel, mientras Cisjordania, controlada por un gobierno de transición, recibe nuevamente ayuda humanitaria.
Esta situación hace que actualmente un 35 por ciento de las familias que residen en la Franja de Gaza se encuentren bajo el umbral de la pobreza, frente al 22 por ciento de 1998, señala el informe. En Cisjordania, los palestinos que viven bajo el umbral de la pobreza se sitúan en un 15 por ciento, frente al ocho por ciento de 1998.
Las familias afectadas, con una media de cuatro hijos, viven con menos de 450 dólares al mes. La Autoridad Nacional Palestina, con sede en Ramallah (Cisjordania), obtuvo en el primer semestre de 2007 una ayuda de 450 millones de dólares, pero ese mismo semestre el déficit público fue de 100 millones de dólares.
El informe se publica en vísperas de una conferencia de donantes, que se celebrará a finales de mes en Nueva York. En ella participará el enviado del Cuarteto para Cercano Oriente, Tony Blair.