El Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, condenó “la pérdida de vidas civiles ocurrida hoy en Gaza” durante los
actos de violencia donde murieron una madre y cuatro de sus hijos. Así lo expresó una declaración de su oficina de prensa, en la que también insta a Israel a “ejercer el máximo cuidado y contención”.
Además, recordó al ejército israelí “sus responsabilidades de proteger a los civiles durante las operaciones militares según las leyes humanitarias internacionales”.
Siete palestinos murieron en la última ofensiva del Ejercito israelí en el norte de Gaza, que causó más de una decena de heridos y que supone una amenaza a las conversaciones para alcanzar una tregua.
Las muertes, ocurridas en la localidad de Beit Hanún, en el norte de Gaza, aumentan la incertidumbre sobre los actuales esfuerzos para concertar un alto el fuego entre Israel y las milicias armadas palestinas con la mediación de Egipto.
El Secretario General de la ONU también condenó “los ataques con cohetes disparados hoy por Hamás contra objetivos israelíes”, y pidió al movimiento radical islámico y a otros grupos que “pongan fin a esos actos de terrorismo”.
Ban, además, según la declaración, recordó a Hamás que “las áreas civiles en Gaza no deben ser utilizadas como una base para lanzar sus acciones”.
Subrayó también su preocupación por el aumento de las muertes de civiles en Gaza, e hizo un llamamiento “para calmar de manera inmediata la situación” en esa conflictiva región.