El surcoreano manifestó su descontento diciendo a los periodistas que los objetivos de reducción de emisiones autoimpuestos por el G8 no son "suficientes", en relación a la decisión de los países más industrializados de reducir en un 80 por ciento las emisiones de C02 para 2050.
Según el secretario general de la ONU, se trata de "un imperativo moral y político" luchar contra el cambio climático, ya que se está viviendo una "responsabilidad histórica" respecto al medio ambiente, la humanidad y el planeta tierra.
Los ambición de los países europeos de lograr una reducción importante de las emisiones se vieron afectada por la decisión de China y la India de no comprometerse a un objetivo concreto para 2050.
Ambos países mostraron su escepticismo ante las peticiones del G8 en temas climáticos durante una reunión del G8, el G5 y otras cuatro grandes economías celebrada en Roma antes de la cumbre de L'Aquila.