"Las reiteradas declaraciones extraordinarias del presidente de Irán, que son antisemitas y expresan
su determinación de eliminar el estado moderno de Israel del mapa, son espantosas para cualquier criterio en las actuales relaciones internacionales", explicó el premier Kevin Rudd.
El jefe del Ejecutivo laborista prometió durante su campaña de las últimas elecciones generales a la comunidad judía australiana que su Gobierno evaluaría la posibilidad de presentar una denuncia contra el ultraconservador Ahmadineyad.
Rudd indicó que las declaraciones del líder de la República Islámica tienen "un efecto en todo el mundo Islámico, y en particular para aquellos que miran a Irán buscando como guía".
El Primer Ministro australiano considera que sus comentarios constituyen un incitamiento a la violencia internacional y que resultan peligrosos en el contexto de las relaciones internacionales.
Ahmadineyad abogó en reiteradas ocasiones por "
borrar a Israel del mapa", niega el holocausto nazi y lo considera "una invención sionista" para justificar la creación del Estado judío en Palestina.