Un coche bomba explotó esta mañana en un estacionamiento del Edificio Central de la Universidad de Navarra. Varias personas que estaban en las inmediaciones sufrieron cortes en la cara, al estallar los cristales de los edificios a los que afectó la explosión. Los estudiantes que estaban a esa hora en la biblioteca no fueron avisados para que desalojasen ya que las Fuerzas de Seguridad no recibieron ninguna llamada de aviso previa a la explosión del coche-bomba.
Sin embargo, fuentes de la DYA (Detente y Ayuda, una asociación de ayuda en carreteras) de Álava afirman que un comunicante que dijo hablar "en nombre de ETA" les alertó a las diez menos siete minutos que un coche iba a estallar en el Campus de la Universidad de Navarra una hora más tarde. La llamada telefónica fue realizada por un varón que, en castellano, se limitó a identificarse como miembro de ETA, y a advertir de la colocación del automóvil con el artefacto, sin precisar el lugar en el que se encontraba estacionado.
Los servicios sanitarios de emergencia trasladaron al menos a 17 heridos leves al Hospital de Navarra y al Hospital Virgen del Camino, informaron fuentes del Gobierno de Navarra.
El estallido de la bomba provocó un estruendo que fue oído en todo el campus de la universidad. La Facultad de Comunicación fue desalojada tras la explosión y suspendió sus clases. Según informaron miembros del personal universitario, otros edificios del campus también están siendo desalojados. Entre ellos, la Facultad de Ciencias, aunque se desconoce si está motivado por un nuevo aviso de bomba.
Efectivos de la Policía Nacional están inspeccionando los coches estacionados en los estacionamientos de la Universidad, según relató un testigo presencial.
Según explicó Jorge Pérez, que se encontraba trabajando en la Biblioteca de la Universidad cuando explotó la bomba, el personal está siendo evacuado hacia el barrio de Iturrama de Pamplona mientras las fuerzas de seguridad inspeccionan los estacionamientos. El coche que estalló estaba pegado al edificio principal de la Universidad, donde se encuentran los departamentos de Administración y Tesorería.
Este testigo precisó que los trabajadores y los estudiantes que se encontraban en la biblioteca no recibieron ningún aviso de bomba antes de que se registrara la explosión, que prendió fuego a otros coches a su alrededor y provocó otras explosiones más pequeñas, tal vez debidas al estallido de los depósitos de gasolina o los neumáticos de los vehículos colindantes.
Este atentado es el sexto que sufre la Universidad de Navarra a manos de ETA. La primera acción terrorista contra este centro de enseñanza tuvo lugar el 4 de octubre de 1979 y estuvo dirigido contra las oficinas de la Editorial Universitaria (EUNSA) del Opus Dei en la localidad de Barañain, aneja a Pamplona. Este atentado fue cometido por miembros del comando Arizta.
El el 12 de julio de 1980, terroristas del comando Nafarroa entraron en el Edificio Central y colocaron un potente artefacto explosivo que causó daños de 35 millones de pesetas. Apenas un año después, el 24 de junio de 1981, de nuevo el comando Nafarroa introdujo varias bombas en los sótanos del Edificio Central, que también causaron importantes destrozos. El cuarto atentado, perpetrado por una rama de ETA político militar, tuvo lugar el 4 de septiembre de 1983. Tres bombas estallaron en el campus y una cuarta fue desactivada. La última acción de la banda terrorista contra el campus navarro tuvo lugar el 22 de junio de 2002, también con un coche bomba aparcado junto al Edificio Central con 20 kilos de explosivos.
La Universidad de Navarra, de confesión católica, fue el primer centro universitario privado del país y fue fundada en 1952 por Jose María Escribá de Balaguer, fundador del Opus Dei. Tiene más de 5.000 alumnos, 828 profesores y 867 docentes asociados y más de mil profesionales empleados en administración y servicios.