Frente a la gravedad de algunos de los heridos, las autoridades no descartan que la cifra de muertos aumente. Este es el ataque más mortífero tras
los dos atentados suicidas perpetrados el pasado mes en Irak, uno en Bagdad y otro en Kirkuk, que causaron la muerte de un total de 60 personas
Tropas de las fuerzas iraquíes y estadounidenses han acordonado la zona del atentado y han impuesto fuertes medidas de seguridad para impedir que los autores del ataque, aprovechando el caos, causen una nueva explosión en los alrededores del mercado.
Tal Afar está situada 420 kilómetros al noroeste de Bagdad y cerca de Mosul, ciudad considerada como uno de los principales bastiones de Al Qaeda. Si bien el gobierno de Bagdad considera que la situación de seguridad en su país ha mejorado, mantiene aún la alerta frente a posibles nuevos ataques por parte de esa red terrorista en el país.