El Papa no sufrió daños, y al parecer ni siquiera se dio cuenta de que alguien había saltado la barrera protectora y se abalanzó hacia el vehículo papal que transportaba al Santo Padre por la plaza al comienzo de la audiencia. Benedicto continuó la audiencia como si nada hubiese ocurrido.
A las 10:35 (hora local), mientras el Papa saludaba a los fieles a bordo del jeep blanco antes de la audiencia, un hombre, que según fuentes vaticanas tenía unos 30 años, logró superar con un salto las vallas y se arrojó sobre la parte posterior del vehículo.
El hombre, cuya nacionalidad no era conocida, llevaba una camiseta rosa y pantalones cortos oscuros, una gorra color caqui y gafas de sol. Al parecer saltó la barrera de seguridad desde la segunda o tercera fila de espectadores.
Los guardias de seguridad que acompañan a pie al Sumo Pontífice durante el recorrido se abalanzaron inmediatamente sobre él, impidiéndole que subiese al vehículo, al que se había agarrado, y lo inmovilizaron en el suelo. La escena duró sólo unos segundos.
La oficina de prensa del Vaticano se limitó a indicar que se está procediendo al reconocimiento del joven.
El hecho no pasó de un disturbio a la tradicional audiencia de los miércoles, y deja alguna advertencia, sobre todo recordando que en este mismo lugar, en mayo de 1981, Ali Agca, un atacante turco, disparó dos tiros contra el en ese momento para Juan Pablo II mientras era conducido por la plaza en el papamóvil.