El gobernador de Brasilia, José Arruda, acusado de corrupción por el intento de soborno a un periodista, deberá permanecer por lo menos entre 20 y 30 días preso, hasta que el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil evalúe un pedido de excarcelación.
Así lo informó Marco Aurelio Mello, ministro del STF, que ayers negó un hábeas corpus presentado por la defensa de Arruda, quien quedó preso por corrupción tras haberse entregado el pasado jueves ante la Policía Federal.
Arruda, del partido opositor de derecha Demócratas, al que renunció cuando fue acusado, aspiraba a lograr su libertad el próximo miércoles, primer día hábil después del carnaval, según indicó la agencia de noticias Ansa.
Pero el juez Mello señaló a una radio de ese país que "el miércoles no habrá audiencia; posteriormente tendremos que confeccionar un informe y someter el pedido de hábeas corpus y la excarcelación en el plenario del STF y para ello pasarán entre 20 o 30 días".
La decisión de Mello de mantener a Arruda detenido en una celda de la Policía Federal se basó en que el gobernador está imputado de haber participado directamente del intento de soborno a un periodista para entorpecer las investigaciones.
Arruda es el primer gobernador preso por corrupción en ejercicio del cargo en la historia del país y durante 2009 su nombre había sido puesto en danza para ser el candidato a vicepresidente de la fórmula opositora para las elecciones del 3 de octubre próximo junto a José Serra, gobernador de San Pablo, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).