Armenia, Alto Karabaj y todas las comunidades armenias dispersas por el mundo, recordaron hoy a las víctimas del genocidio armenio en la Turquía otomana.
En la capital armenia de Ereván se organizó una marcha hacia el Monumento a las víctimas del genocidio entre 1915 y 1918. Se calcula que un millón y medio de armenios pereció a manos de los turcos.
Asistieron al acto el
Presidente de Armenia, miembros del Gobierno y Diputados del Parlamento, así como diplomáticos extranjeros, representantes de la diáspora armenia y otros invitados entre políticos, intelectuales y personalidades de la cultura.
Durante la ceremonia recordatoria, el Presidente
Serzh Sarkisian manifestó que el reconocimiento internacional y la condena al genocidio de los armenios tiene la más alta prioridad. La cuestión es un serio obstáculo en los lazos entre Turquía y Armenia, países que no tienen relaciones diplomáticas. La negativa de Ankara de reconocer la masacre como un genocidio es una de las trabas para el ingreso de Turquía a la Unión Europea.
Según los armenios se trató de un genocidio, afirmación que es apoyada por muchos historiadores occidentales. Por su parte, Turquía niega el exterminio sistemático y segura que también muchos turcos perecieron.
El genocidio armenio fue reconocido por los parlamentos de Argentina, Bélgica, Bulgaria, Venezuela, Holanda, Grecia, Italia, Canadá, Chipre, Líbano, Lituania, Polonia, Rusia, Eslovaquia, Uruguay (fue el primer país en haber reconocido oficialmente el genocidio armenio, en 1965), Francia, Suiza y Suecia.
Pero otros países, como Gran Bretaña y Estados Unidos, se niegan a utilizar ese término, una actitud precavida para no ofender Ankara.
Turquía tradicionalmente rechaza las acusaciones de haber exterminado a casi 1,5 millones de armenios en los años de la I Guerra Mundial y reacciona de una manera dolorosa a las críticas de Occidente respecto al genocidio.
El Primer Ministro, Tigran Sarkisian, señaló por su parte que las masacres evidenciaban la necesidad de la unidad armenia, en alusión a la violencia post-electoral que opuso a militantes de la oposición con la policía el mes pasado y que dejó diez muertos.
La
oposición denuncia que la victoria en las urnas de Serzh Sarkisian en febrero estuvo amañada.
El ministro turco de Relaciones Exteriores, Alí Babacan, señaló que Ankara está "abierta al diálogo" con el nuevo gobierno armenio "con el fin de normalizar las relaciones" bilaterales.