Cristina Fernández piensa evitar la utilización de los llamados superpoderes, la herramienta que le permite al jefe de Gabinete redistribuir partidas presupuestarias sin control del Congreso.
Con vistas al envío del presupuesto para el próximo año, que se presentará en poco más de 15 días, en la Casa Rosada se evalúan dos alternativas para mostrar a la jefa del Estado cumpliendo su promesa de darle a la administración nacional "mayor institucionalidad", tal como pregonó en la campaña.
Para evitar una nueva polémica con los superpoderes, que todos los años es un debate caliente en el Parlamento, una de las posibilidades es que la Presidenta envíe al Congreso un proyecto para volver a modificar el artículo 37 de la ley de administración financiera, el mismo que cambió su marido y ex Presidente en 2006 y que dio carácter permanente a la redistribución discrecional de partidas.
Los superpoderes de Néstor Kirchner
Con esa reforma, resistida por la oposición, el cambio en la ley 24.156 le dio al jefe de Gabinete facultades especiales para modificar las partidas del presupuesto a discreción como una herramienta de uso constante.
El artículo 37 reservaba al Congreso las decisiones que afectaban el monto total del presupuesto y del endeudamiento previsto, así como los cambios que implicaban incrementar los gastos corrientes en detrimento de los gastos de capital o de las ampliaciones financieras y los que implicaban un cambio en la distribución de las finalidades.
De hecho, con esa herramienta, la Presidenta ya reasignó unos 3500 millones de pesos desde que comenzó su mandato. Si bien la Presidenta aclaró, y lo hizo en su primera conferencia de prensa, que para dar mayor institucionalidad no había firmado nunca un decreto de necesidad y urgencia (DNU), habitual instrumento usado por su marido, sí se sirvió de los superpoderes para modificar el destino de las partidas presupuestarias.
La segunda alternativa que se maneja en los despachos oficiales es que la ley continúe como está y que la Presidenta no use las decisiones administrativas, la herramienta que firma el jefe de Gabinete para redistribuir las partidas. Como en sus siete meses de gobierno ya las utilizó, el oficialismo argumenta que para evitarlas el próximo presupuesto deberá ser más acorde con "la realidad", en la voz de un funcionario, para evitar mover los montos ya presupuestados.
Aumenta el Gobierno el gasto público
Paralelamente el Gobierno ampliará en unos 33.000 millones de pesos el presupuesto de este año para hacer frente al pago de subsidios, obras de infraestructura, jubilaciones y asignaciones familiares, lo que representa un aumento del 20% en el total de gastos.
La decisión ya fue tomada en la Casa Rosada por la Presidenta. De todas maneras, se debate en estas horas en lo más alto del poder la herramienta que se utilizará para la ampliación. Por el momento, ya se ha redactado un proyecto de ley, que trabajaron el ministro de Economía, Carlos Fernández, y el jefe de Gabinete, Sergio Massa, para enviar al Congreso el detalle de los montos por gastar.
De utilizarse esa herramienta, la Presidenta estaría dejando de lado los superpoderes, herramienta que ya anticipó en conferencia de prensa que no utilizará.
¿Cómo se repartirá el aumento?
El proyecto establece los mayores recursos para el Ministerio de Planificación Federal, a cargo de Julio De Vido, que se llevará un 25%. El presupuesto para este año incluía recursos, en total para todas las jurisdicciones, por 169.462 millones de pesos y preveía gastos por 161.486 millones. "La proyección de recaudación para este año nos permite hacer esta ampliación", sostuvo un funcionario.
Del nuevo monto que se llevará De Vido, la mitad será para la continuación de obras públicas, en algunos casos, y para la concreción de otras nuevas, como una red de alta tensión de generación eléctrica y la ampliación de gasoductos. El resto, Planificación lo destinará al pago de subsidios tanto para la energía como para el transporte.
El segundo destinatario de la ampliación de recursos será el Ministerio de Trabajo, con un 20%, que se utilizará principalmente para el pago de jubilaciones y asignaciones familiares. Otro 8% será para el Ministerio de Educación.
Las cifras
El presupuesto aprobado por el Congreso para este año fue de 161.486.462.174 pesos, mientras que la estimación del superávit 7.976.338.807 pesos para todo 2008. En tanto, la deuda pública, para el mismo período, fue estimada en 19.209.099.000 pesos.