Después de pasar a un cuarto intermedio ayer por la falta del dictamen del oficialismo, el plenario de las comisiones de Agricultura y Ganadería y Presupuesto y Hacienda, retomó la sesión pasadas las 15. En realidad anoche el presidente de Agricultura, Alberto Cantero Gutiérrez, había citado a los legisladores para las 10 de la mañana, pero las negociaciones entre los diputados y la Casa Rosada se mantenían hasta hoy en torno a las nuevas modificaciones que se harían al proyecto para sumar más votos –tanto del bloque oficialista como de algunos sectores de la oposición- y convencer a parte del campo.
Anoche, según revelaron algunos diputados oficialistas, no estaban los votos suficientes para aprobar el proyecto modificado que el jefe de la bancada kirchnerista, Agustín Rossi, había anunciado ante los medios el martes. Esa falta de número se sumaba al rechazo que provocaron los anuncios entre las entidades del agro y algunos legisladores opositores que el gobierno esperaba seducir para garantizar la aprobación de la iniciativa.
Otra lectura hacían los legisladores radicales que luego se vería corroborada. Para ellos el gobierno tomó nota del disconformismo sobre el nuevo proyecto. Para ellos se necesitaba mayor consenso con esta ley para evitar “incendiar el país”. Aunque esos consensos para el Gobierno, en realidad, se limitarían a atraer al bloque del SI (Solidaridad e Igualdad) de Eduardo Macaluse y a Claudio Lozano (Proyecto Sur) quienes comulgan con las retenciones pero rechazan este proyecto a menos que se modifique, aún por fuera, el impacto de la Resolución 125. Sin embargo ayer, en los pasillos del anexo de la Cámara de Diputados, ambos diputados negaron acompañar al Frente para la Victoria tal como se conocía públicamente que sería el proyecto modificado. Faltaba seguir negociando con ellos.
El otro sector que el gobierno intentaba convencer de apoyar la Ley o al menos “quitarle argumentos” hacia sus “bases”, según revelaron fuentes parlamentarias de la bancada kirchnerista, es a la Federación Agraria Argentina. Las nuevas medidas que negociaban la Casa Rosada y Agustín Rossi, con la compañía del santafesino Jorge Obeid (un nuevo “operador” en este conflicto) era aumentar el tonelaje de 750 a 1000 -entre otros nuevos retoques- para que sean más los pequeños y medianos productores que reciban compensaciones. Desde el lado de Rossi no se confirmó esta información pero, al igual que la kirchnerista Patricia Fadel, aseguraron que se estaban “buscando consensos con técnicos de las entidades del agro”. Queda así expuesto que la reacción negativa del campo a las modificaciones fue un dato que el oficialismo sopesó más que el número necesario para aprobar la Ley.
La otra parte de la estrategia se consumó hoy. La Comisión de Legislación General aprobó esta mañana la Ley de Arrendamiento, una iniciativa de Macaluse redactada con los técnicos de la Federación Agraria. Con las últimas modificaciones hechas anoche y durante el día de hoy, el oficialismo dijo que presentaría hoy proyecto definitivo y confía en que esta tarde se emita dictamen para luego solicitar una sesión especial sobre tablas el viernes.