Argentina culminó un Jueves Santo marcado por protestas sociales, una de las cuales debió lamentar un docente muerto. Una de las protestas reclamaba mejoras salariales para los maestros de la provincia de Neuquén -al suroeste del país-, donde la mala actuación de la policía local terminó con la vida de uno de los manifestantes. Los segundos incidentes se produjeron en Entre Ríos y en Buenos Aires, en una protesta contra la instalación de una planta papelera en la orilla uruguaya del Río Uruguay.
El conflicto docente
En Neuquén, la policía dispersó con gases lacrimógenos a los docentes que rodeaban la sede del Ejecutivo provincial. La represion policial se desató el miércoles en una carretera contra una manifestación de maestros que reclamaban por mejoras salariales.
El gobernador de la provincia de Neuquén, Jorge Sobisch, admitió ayer jueves que dio la orden de montar el operativo policial que reprimió a los docentes en la ruta 22, y aclaró que fue con el propósito de "evitar el corte" de la carretera.
Carlos Fuentealba, el profesor de Química murió ayer, a las 18 hs en el hospital, tras resultar herido en la cabeza por una granada de gas lacrimógeno arrojada a menos de dos metros por la policía.
"Era un tipo sencillo, muy consecuente con sus principios, con muchísimos valores, le gustaba trabajar en lugares donde la situación social es difícil porque él se comprometía mucho y entregaba mucho de su persona", ha explicado Patricia Varela, directora de la escuela en la que trabajaba Fuentealba, al confirmar el coma.
El secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén, Marcelo Guagliardo, reclamó la renuncia del gobernador Sobisch.
Las repercusiones alcanzaron al nivel nacional. Jorge Sobisch, además de gobernador, se postulaba como candidato a presidente en las elecciones de este año.
El ministro del Interior argentino, Aníbal Fernández, delegó cualquier responsabilidad en los incidentes y afirmó que "nada se puede hacer" desde el gobierno nacional, "porque el poder de policía local le pertenece a los gobiernos locales". "No nos podemos meter dentro de la provincia de Neuquén y decirles qué tiene que hacer con su poder de policía", afirmó Fernández. “Qué le voy a decir yo, por qué pasó lo que pasó, lo primero que está en este caso es la defensa de la vida", insistió el titular de la cartera política.
Sobisch fue sacado esta tarde de la Casa de Gobierno de Neuquén en medio de un operativo relámpago con una máscara en la cara y tapado con una especie de sacón mientras manifestaban frente al lugar cientos de docentes en repudio a la represión sufrida el miércoles, que derivó en la muerte de Fuentealba.
Disputa papelera con Uruguay
Miles de vecinos de Gualeguaychú se agolparon ayer en la ruta nacional 14, en uno de los accesos a esa ciudad, para reclamar la libertad de los asambleístas detenidos en Buenos Aires y, durante más de 4 horas, protagonizaron escenas de alta tensión con turistas que los insultaron y apedrearon.
Fue la primera vez que el prolongado conflicto por la instalación de papeleras en la margen oriental del río Uruguay frente a las costas de Gualeguaychú amenaza con degenerar en violencia en la ruta.
Los incidentes si se registraron en la capital argentina, en los que un manifestante resultó herido, cuando los ambientalistas intentaron encadenarse a la reja de la terminal de la empresa naviera Buquebús, cuyo servicio une a Buenos Aires con la ciudad uruguaya de Colonia y Montevideo.
La ruta 14, clave para el transporte de carga regional, también fue cortada para exigir que sean puestas en libertad las dos personas detenidas esa mañana en Buenos Aires por los choques con la prefectura al intentar bloquear Buquebús.
Poco deseada solidaridad de Quebracho
Como si los acontecimientos del día no alcanzaran, de manera sorpresiva, y en "solidaridad con los docentes neuquinos", militantes del grupo de extrema izquierda Quebracho volvieron a actuar. Esta vez, y en un día trágico para Neuquén, destrozaron ayer con palos y bombas molotov la sede capitalina del Movimiento de las Provincias Unidas, que impulsa la candidatura presidencial del ahora cuestionado gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch.
La furia de los militantes, que duró unos pocos minutos y se benefició, en un principio, de la ausencia de personal policial en la zona, dejó como saldo 16 detenidos, entre ellos el líder de Quebracho, Fernando Esteche.
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