Cientos de transportistas de carga bloquearon el miércoles las principales rutas de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, que concentran la producción agropecuaria, reclamando el fin del conflicto entre el gobierno y el campo desatado por un aumento en los derechos a la exportación de granos.
Los dueños de los camiones de carga --no los choferes agrupados en el poderoso Sindicato de Camioneros, aliado al gobierno-- impedían el paso del transporte con carne, leche, combustibles y agroquímicos en al menos 60 puntos en Buenos Aires.
Los transportistas argumentaron que el prolongado conflicto ha afectado su actividad y presionaron al gobierno y a las entidades agropecuarias a retomar el diálogo. De lo contrario, advirtieron, en los próximos días podría haber desabastecimiento de alimentos.
"Esperemos que la presión que vamos a ejercer los camioneros sirva para que el Gobierno y el agro se sienten de una vez por todas a dialogar", dijo Miguel Bettili, titular de la Federación Bonaerense (de la provincia de Buenos Aires) de Transportistas de Cargas, al diario Clarín.
"Si esto no sucede, hay serios riesgos de que haya desabastecimiento, dado que vamos a impedir el paso de todo tipo de camiones", agregó.
Los productores rurales realizan desde el martes de la semana pasada la tercera huelga desde que el 11 de marzo el gobierno anunció un nuevo esquema de retenciones (gravámenes) móviles a la exportación de granos que fija la tasa del impuesto a la cotización de los granos en el mercado internacional.
Aunque dos días después el gobierno anunció una modificación al esquema e impuso un techo de 52,7% de retención para la soja y el girasol, 45% para el maíz y 41,6% para el trigo, los productores insisten en que las retenciones deben volver al 35% fijo que regía antes del 11 de marzo.
El conflicto marcó la primera crisis política del gobierno de Cristina Fernández, que asumió en diciembre, y derivó en la renuncia del ministro de Economía que anunció el aumento impositivo.
Según distintas encuestas, la mandataria sufrió una pronunciada caída en su popularidad desde el inicio de la disputa con el campo. De acuerdo con la consultora privada Poliarquía, la imagen de la presidenta cayó entre 21 y 26 puntos desde marzo.
Respaldo oficial a los camioneros
El gobierno argentino culpó al campo por el corte de rutas que realizan los transportistas de cereales y consideró "legítimo" el reclamo de los camioneros autoconvocados.
"La dirigencia agropecuaria es responsable de que miles de productores y transportistas no puedan trabajar", lanzó el ministro del Interior, Florencio Randazzo, anoche, por medio de un comunicado, para descargar la culpa en el agro por los bloqueos de rutas, y acusó a los ruralistas de ser "autoritarios e intolerantes".
Fue minutos después de conocerse una declaración de las cuatro entidades agropecuarias que reclamó la "necesidad de que el Gobierno restaure los canales de diálogo", y de hacer un pedido a los productores de mantener la "racionalidad y cordura".