Desde las 10:30 de la mañana se discute en el recinto del Senado el proyecto sobre las retenciones móviles. Luego de las marchas multitudinarias de ayer, hoy se define el futuro de la resolución 125. El oficialismo sigue contando voto a voto las voluntades en la Cámara alta. Mientras tanto afuera hay militantes del oficialismo que intentan presionar la decisión del Congreso con bombos y canciones.
Adentro el panorama no es tan claro como se preveía, en un nuevo vuelco en el conteo de los votos se confirmó que la senadora Teresita Quintela votará en contra del proyecto oficial. Un duro revés para el kirchnerismo que confiaba en haber dado vuelta su decisión tras la reunión mantenida el lunes a la noche en la Casa de Gobierno con Cristina Kirchner. A su vez el fueguino José Martínez este mediodía, en conferencia de prensa, reveló su voto: se declaró contrario a las retenciones.
Mientras en el Parlamento argentino continúan los discursos de los senadores, que a su turno dan cuenta de la justificación a su voto, la inteligencia del kirchnerismo sigue intentando conseguir votos de último momento. Las voluntades sobre las que el Ejecutivo ha puesto la mira son las de Ramón Saadi y el santiagueño Emilio Rached. Tal como anticipáramos el oficialismo necesita dos votos para lograr aprobar el proyecto de Néstor Kirchner.
Mientras tanto fuentes cercanas al catamarqueño Ramón Saadi declaran que votaría en contra de las retenciones y no a favor, al respecto fuentes extraoficiales tiran el rumor de que se le habría ofrecido a Saadi un cargo en el gobierno de Kirchner. Pero las dudas persisten y así seguirán hasta que el propio catamarqueño no hable.
Por su parte el santiagueño Emilio Rached aseguró que está a favor de “todas las reivindicaciones del campo”. Sin embargo el oficialismo lo da como voto propio, en función de un supuesto acuerdo del Gobierno nacional con el gobernador Gerardo Zamora para apoyar su reelección en noviembre. Se sabe que Rached acompañó esta semana a Zamora en un acto público en Santiago del Estero. O sea que podría votar en consonancia con lo que pide el PEN, pero es una incógnita que todavía no puede definirse.
De este modo sin contabilizar a los senadores en duda, el conteo estaría igualado en 34 votos para cada uno. Si contabilizamos las inclinaciones que tendrían quienes no han confirmado oficialmente el voto, y suponiendo que el santiagueño Rached se inclinara por el proyecto oficial, él sería quien terminara definiendo la votación para el kirchnerismo, con un ajustado 37 a 35.