Frente al "dramático agravamiento de la situación en Medio Oriente", el Gobierno de Cristina Fernández también reiteró su rechazo "al lanzamiento de misiles por parte de grupos palestinos contra territorio israelí", según indicó un comunicado de la Cancillería argentina.
El Ejército israelí entró en Gaza en la segunda fase de la operación Plomo Fundido, que busca "asestar un duro golpe" al grupo islamista Hamás, en un conflicto que causó al menos 480 muertos y más de 2.500 heridos.
"Argentina insta a Israel a que se retire de la Franja de Gaza y a que respete plenamente sus obligaciones de conformidad con el derecho internacional" y tome medidas para proteger a la población civil palestina, que fue la que más sufrió estos enfrentamientos, advirtió el comunicado.
La Cancillería sostuvo que el país sudamericano se suma al pedido de una tregua humanitaria "que permita asistir adecuadamente a la población en riesgo" y ratificó su apoyo a las Naciones Unidas y otros actores internacionales "a fin de encontrar una urgente solución al conflicto palestino-israelí".