El conflicto que enfrenta a los sectores agrícolas argentinos con el gobierno nacional argentino ha terminado un nuevo capítulo hoy, luego de la reunión que duró casi tres horas en la Casa de gobierno. En ella participaron los principales dirigentes del agro, como así también la presidente Cristina Fernández.
Luego de la reunión, Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, calificó de "positivo" el encuentro y anunció la prosecución del diálogo el próximo lunes, cuando mantengan una nueva reunión al conformar una mesa de trabajo de la que participará el jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández.
Durante la conferencia de prensa, el dirigentes ruralista indicó, además, que la presidenta propuso "un diálogo permanente".
Además de Cristina Fernández, participó en la reunión el jefe de Gabinete. El ministro de Economía, Martín Lousteau no pudo estar: viajó a Washington para reunirse con el jefe del Tesoro.
Por el campo, estuvieron en la audiencia los presidentes de la Sociedad Rural, Luciano Miguens; de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías; de Coninagro, Fernando Giono, y el de Federación Agraria, Eduardo Buzzi, que habían llegado a Balcarce 50 a las 12.30, hora Buenos Aires.
Quienes analizaron este primer encuentro entre gobierno y el campo, luego que los productores agropecuarios hubieran decidido el levantamiento del paro por 30 días, a modo de tregua, señalaron que el tema de las retenciones móviles, medida que desató el conflicto, fue colocado por el gobierno bajo un ‘paraguas’, buscando debatir sobre un esquema más amplio de política agropecuaria a largo plazo.
En efecto, el sentimiento común de los dirigentes agricultores fue el de que la reunión tuvo un cariz eminentemente político, donde se dio un marco, un contenido, a lo que podría ser una política sectorial a más largo plazo.
Minutos antes de comenzar la reunión con los dirigentes del agro, la presidenta volvió a esgrimir una fuerte defensa de las retenciones móviles. La misma fue desplegada durante un acto que lideró en la Casa Rosada para anunciar un plan sanitario, justo antes de la cita con las entidades del campo.