Un fiscal federal estadounidense declaró hoy oficialmente al biólogo fallecido Bruce Ivins el "único responsable" del envío de correspondencia contaminada con ántrax que causó la muerte a cinco personas y heridas a 17 en 2001.
"Estamos convencidos de que Ivins fue el único responsable de los ataques", aseguró en una rueda de prensa el fiscal federal Jeffrey Taylor, quien dijo lamentar no haber tenido "la oportunidad de presentar las pruebas ante el jurado".
Ivins, de 62 años, falleció la semana pasada a raíz de una sobredosis de fármacos tras haber recibido la noticia de que el Gobierno iba a emprender un juicio contra él.
El científico se había convertido en el principal sospechoso de una de las investigaciones más caras en la historia de la policía federal estadounidense (FBI).
La investigación, bautizada con el nombre de "Amerithrax", se prolongó durante casi siete años y exigió el uso de nuevas tecnologías para identificar las esporas de ántrax enviadas dentro de correspondencia a medios de comunicación y legisladores.
Las autoridades estadounidenses dijeron hoy que Ivins tenía acceso a esporas muy purificadas con mutaciones genéticas "idénticas" a las usadas en 2001.
El envío de las cartas contaminadas con la bacteria se produjo poco después de los atentados terroristas perpetrados el 11 de septiembre de 2001 en Washington y Nueva York, lo que agravó el estado de psicosis que reinaba en el país.
Además, obligó a hacer inversiones multimillonarias para implementar cambios en el servicio postal estadounidense.
Los investigadores concluyeron que los sobres empleados para los envíos procedían del laboratorio del ejército en Fort Detrick (Maryland), en el que trabajaba Ivins.
Además, el científico fue incapaz de ofrecer una "explicación adecuada" sobre las horas extra que pasó en el laboratorio cuando se produjeron los hechos, según más de 200 páginas de los documentos hasta ahora secretos que salieron hoy a la luz.
Las pruebas presentadas por el Gobierno indican que el científico intentó engañar a los investigadores al ofrecer pruebas falsas de la bacteria del ántrax.