La llama olímpica llegó a la capital tailandesa a primera hora del viernes en lo que las autoridades tailandesas esperan que sea una etapa poco problemática en su vuelta al mundo, tras su paso por Pakistán e India, marcado por las fuertes medidas de seguridad.
La antorcha y sus guardaespaldas chinos llegaron en un vuelo chárter al aeropuerto militar de Bangkok procedentes de India, donde al menos 180 activistas tibetanos fueron arrestados durante el relevo de la llama en Nueva Delhi.
Unos 30 tailandeses descendientes de chinos fueron los encargados de dar la bienvenida a la llama, ondeando banderas olímpicas y del país anfitrión de los Juegos, según informaron testigos.
El símbolo de los Juegos Olímpicos de Pekín está en una de las últimas etapas de su vuelta mundial y sus organizadores esperan que el acontecimiento se libre de las embarazosas protestas anti-chinas como las ocurridas en Europa y Estados Unidos a principios de este mes.
El próximo sábado, unas 80 personas participarán en el relevo de la antorcha, que recorrerá una decena de kilómetros por los barrios y las calles de la capital tailandesa, donde se desplegarán miles de policías y soldados para garantizar la seguridad del acto.
Este jueves la policía advirtió que expulsará del país a cualquier extranjero que se presente en Bangkok con la intención de perturbar el recorrido de la llama.
"Si vienen aquí para cometer actos ilegales, los perseguiremos", declaró a la AFP el portavoz de la policía nacional, el general Watcharapol Prasarnrajkit.
"Toda actividad ilegal supondrá la retirada inmediata de su visado", añadió el responsable policial, quien concluyó que "todo está previsto para que la ceremonia se desarrolle sin incidentes".
A la espera del inicio del recorrido (el sábado a las 15:00 locales, 08:00 GMT), la llama será guardada en un céntrico hotel de la capital, custodiado por los guardias chinos.
La militante ecologista tailandesa Narisa Chakrabongse renunció a ser una de las relevistas como muestra de apoyo a la causa del pueblo tibetano. Una portavoz de una organización humanitaria indicó a la AFP que se está preparando una pequeña manifestación de protesta contra la política de China en Tíbet.
La llama que quema
El jueves, India detuvo en Nueva Delhi y en Bombay a unos 180 tibetanos con motivo del paso por la capital federal de la antorcha olímpica, un acontecimiento reducido a media hora por el centro de la ciudad, convertido para la ocasión en un campo atrincherado.
Se preveía que la etapa de Nueva Delhi fuese delicada, debido a que en India viven unos 100.000 exiliados tibetanos y su líder espiritual, el Dalai Lama.
Entre 170 y 180 militantes tibetanos fueron arrestados en las inmediaciones del trayecto de la antorcha olímpica, declaró a la AFP un oficial de la policía india. Setenta de ellos habían intentado organizar un relevo paralelo.
Además, 46 tibetanos fueron detenidos en Bombay, la capital económica india, después de que intentaran entrar en el consulado de China.
Pero según el Congreso de la Juventud tibetana, un grupo independentista que prometió perturbar el trayecto de la antorcha acercándose lo máximo, al menos 530 militantes pro-tibetanos fueron detenidos en India en los últimos días.