El relevo de la llama comenzó bajo duras circunstancias en San Francisco, mientras miles de movilizados a favor del Tíbet y otros a favor de las olimpíadas de Pekín tomaron las calles, algunos para celebrar, otros para protestar, en la única parada norteamericana del recorrido del símbolo de los Juegos.
En efecto, la antorcha fue encendida en un parque fuera de AT&T alrededor de las 1:17 p.m., hora local, (5:17 p.m. hora Buenos Aires), sostenida brevemente en el aire por los funcionarios olímpicos chinos y llevada sin demora a un almacén en los muelles, donde permaneció por media hora mientras la confusión se difundía entre la multitud que se encontraba a lo largo de la ruta de relevos.
Alrededor de las 2 p.m., hora local, la antorcha volvió a la superficie como a dos millas de distancia del estadio sobre la avenida Van Ness, una arteria con mucho tráfico que no estaba en la ruta oficial. Los informes de la televisión mostraron a la llama flanqueada por un brazo de motocicletas y oficiales uniformados de policía, mientras los turistas sorprendidos a lo largo de la ruta improvisada sacaban fotos.
Lejos quedaban las miles de personas que se concentraron en San Francisco para protestar contra la política de China hacia el Tíbet. La policía de San Francisco armó barricadas en varias calles para evitar incidentes.
Hasta el momento, no se han registrado acciones violentas de consideración, aunque varios manifestantes pro-tibetanos se tumbaron en el asfalto bloqueando el paso de un ómnibus y fueron detenidos por la policía.
Sin cambio de planes
A pesar de la polémica, el presidente del Comité Olímpico, Jacques Rogge, ha afirmado que no existen planes para recortar la trayectoria de la llama por el mundo. Poco antes del inicio del recorrido de San Francisco, fuentes de Downing Street aseguraron en Londres que el primer ministro Gordon Brown no asistirá a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, según informa la cadena BBC. Sin embargo, Brown sí asistirá a la ceremonia de clausura. Una vocera del gobierno afirmó que esto no representa ningún cambio de planes, ya que Brown nunca programó su asistencia a la inauguración y dejó bien en claro que no está boicoteando los Juegos Olímpicos.
En medio de esta polémica, el presidente George W. Bush pidió desde Washington a China que inicie el diálogo con el líder espiritual de Tíbet en el exilio, el Dalai Lama.