La justicia argentina prepara un exhorto en el que pide la extradición de Guido Alejandro Antonini Wilson por intento de contrabando, un delito excarcelable. El pedido para traer al país al hombre que intentó ingresar a la Argentina con 790.550 dólares no declarados ya fue firmado por la jueza Marta Novatti y, en este momento, se está traduciendo al inglés.
La magistrada tenía dos posibilidades para lograr la detención del personaje, de acuerdo con el Tratado de Extradición firmado en 1999 entre Argentina y Estados Unidos: presentar un pedido de arresto preventivo o solicitar su extradición.
Contrariamente a lo que se preveía, Novatti se decidió por la segunda opción, indicó el sitio La Voz del Interior según fuentes judiciales familiarizadas con la causa. De acuerdo con ellas, el pedido de arresto preventivo se descartó por "los numerosos requisitos que hay que cumplir para hacer la solicitud y porque ya se había avanzado en la redacción del texto para pedir la extradición".
El pedido de arresto preventivo habría supuesto la posible detención inmediata de Antonini Wilson.
Eso no quiere decir, de todos modos, que Antonini no pueda ser detenido durante algunas horas cuando llegue el pedido argentino a un juez de Florida. De hecho, en ese momento se hará efectiva la orden de captura internacional contra Antonini, que Novatti dictó el 16 de este mes.
Un dato juega en su favor: la magistrada quiere tomarle declaración como sospechoso de un delito que contempla una pena de tres meses a dos años y ocho meses de prisión. Cuando la pena máxima es inferior a tres años, el delito es excarcelable.
El curso que tome el proceso de extradición del "hombre de la valija" puede dar indicios de quién es realmente el personaje que el 4 de agosto pasado ingresó al país con 790.550 dólares en un avión alquilado por la empresa estatal Enarsa, junto con funcionarios argentinos y venezolanos. Además, lo hizo 48 horas antes de la llegada en visita oficial del presidente venezolano Hugo Chávez y con el hijo del responsable de la petrolera PDVSA en Argentina.
El hecho generó rispideces entre Caracas y Buenos Aires, saldado con el desplazamiento de Claudio Uberti, estrecho colaborador del ministro de Planificación, Julio de Vido, por el lado argentino; y del responsable de la venezolana PDVSA en Argentina, Diego Uzcátegui, cuyo hijo habría sido quien gestionó ante Uberti subirlo a Antonini Wilson al avión.