Amnistía Internacional (AI) denunció a los gobiernos de Serbia y Kosovo por no investigar ni condenar a los responsables de las matanzas, desapariciones y torturas cometidas durante la guerra de los Balcanes, entre 1991 y 1999.
"En los últimos diez años hubo una falla consistente por parte de las autoridades en Serbia y Kosovo para resolver el legado de los crímenes de guerra que se cometieron en Kosovo en 1999", afirmó Sian Jones, experto en temas de los Balcanes de Amnistía.
En un comunicado difundido en Londres y titulado "Enterrando el pasado: Impunidad por las desapariciones forzadas y secuestros en Kosovo", AI indicó que al menos 1.900 familias en Kosovo y Serbia siguen sin conocer el paradero de sus seres queridos.
"Su falla para iniciar investigaciones imparciales, profundas y eficientes creó una cultura de impunidad, y no llevó justicia para los familiares de albanos étnicos desaparecidos por las fuerzas serbias y de familiares de serbios secuestrados por la KLA (Armada de Liberación Kosovar)", agregó.
Según AI, más de 3.000 personas de etnia albanesa fueron víctimas de desapariciones forzadas por parte de la Policía, las fuerzas militares y paramilitares serbias durante la guerra de Kosovo.
Además, indicó que al menos 800 serbios, gitanos y miembros de grupos minoritarios fueron secuestrados por la KLA, la mayoría de ellos después del conflicto armado que finalizó en junio de 1999, "bajo los ojos de la fuerza de paz liderada por la OTAN en Kosovo".
También criticó a las autoridades de ambos países por no dar información sobre el paradero de los desaparecidos, "una clara violación de sus derechos bajo la ley internacional de derechos humanos".