Kwame Kilpatrick, el carismático Alcalde de Detroit que estuvo involucrado en problemas legales alimentados por un escándalo sexual desde comienzos de este año, se declaró culpable de obstrucción a la justicia y renunció como parte de un acuerdo alcanzado con los fiscales.
El Alcalde se declaró culpable de dos cargos de delito grave de obstrucción de la justicia, y deberá pagar a la ciudad una indemnización de un millón de dólares. Además debe renunciar a su licencia legal, perder el derecho a la pensión estatal y cumplir 120 días de cárcel. Su renuncia se hará efectiva dentro de 14 días y no podrá postularse a un cargo público en cinco años, según informa el diario The New York Times.
La declaración de culpabilidad se produce por el papel del Alcalde en el acuerdo de 8,4 millones de dólares que la ciudad de Detroit accedió a pagar a dos policías y a un tercer funcionario que había registrado una demanda por separado. Los documentos del caso revelaron que Kilpatrick aprobó el acuerdo extrajudicial, en un esfuerzo por evitar que salieran a la luz unos mensajes de texto que demostraban una relación amorosa extramatrimonial con su ex jefa de gabinete.
Los mensajes contradecían los testimonios del Alcalde y de su ayudante formulados durante el juicio de dos policías que alegaban que fueron despedidos por investigar quejas de que el Alcalde usó los servicios de seguridad para encubrir relaciones extramatrimoniales.
En aquel juicio tanto Kilpatrick como su jefa de gabinete en ese entonces negaron haber mantenido una relación sentimental.
Kilpatrick, de 38 años y una vez considerado una estrella en crecimiento dentro del partido demócrata, enfrentaba una pena de cárcel de hasta 15 años y la pérdida de su cargo si hubiese sido declarado culpable de las acusaciones de perjurio, obstrucción y conducta inapropiada.