El secretario de Justicia Alberto Gonzales acudió al Capitolio con un sólo propósito: aplacar a los senadores demócratas y republicanos con su relato sobre el despido de ocho fiscales federales.
Al parecer fracasó en el empeño. Por primera vez, los legisladores republicanos del Comité Judicial sugirieron abiertamente que lo mejor que podría hacer el secretario de Justicia es renunciar al cargo.
“Peca de generosidad decir que las versiones del secretario de Justicia sobre este caso han sido inconsistentes”, indicó a Gonzales el senador republicano Tom Coburn, en una audiencia abarrotada de público. “Las consecuencias deberían ser la dimisión del secretario de Justicia”.
Por su parte, el senador republicano Jeff Sessions dijo posteriormente que “hubo algunos problemas que no ha manejado bien, y quizá sea lo mejor si llega a la conclusión que el Departamento saldrá beneficiado sin su presencia”.
Algunas de las preguntas más importantes planeadas por la comisión no fueron aclaradas: ¿Por qué seleccionó el Departamento de Justicia a los ocho fiscales despedidos? ¿Controla Gonzales su
organización?
“Ha sido usted un testigo enérgico, y ha disfrutado de enorme poder”, le indicó el senador Arlen Specter, el republicano de mayor veteranía en el comité, poco antes de concluir las siete
horas de testimonio de Gonzales. “Empero, no hemos recibido verdaderas respuestas”, agregó Specter. “Le pedí que nos diera detalles sobre todos los fiscales federales a los que pidió la renuncia para que podamos evaluar su conducta. Y no lo ha hecho”.
Asimismo, Specter dio a Gonzales una velada defensa al negarse a solicitar su renuncia pero indicando que no son muchas las razones que justifican su permanencia en el cargo. “Su capacidad para dirigir el Departamento (de Justicia) ha quedado seriamente comprometida con la forma en que ha manejado estas renuncias y por la forma en que ha realizado sus conferencias de prensa, sus declaraciones a los medios informativos y sus declaraciones ante este comité”, insistió Specter.
Por su parte, el secretario de Justicia insistió que “nada hice que fuera indebido”, y agregó que “en el momento en que crea que ya no pueda ser efectivo renunciaré”.
La vocera de la Casa Blanca Dana Perino insistió en una rueda de prensa que el presidente George W. Bush “tiene total confianza” en su secretario de Justicia.
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