El líder shiíta iraquí, Moqtada al Sadr, aumentó la presión al referirse al levantamiento del cese del fuego que impuso a sus milicianos del
Ejército del Mahdi en agosto último. Sin embargo en el comunicado aclaró que esta medida no es inminente.
"Si se requiere levantar el congelamiento para llevar a cabo
nuestras metas, objetivos, doctrinas y principios religiosos y patriotismo, lo haremos más adelante y en una declaración separada," dijo Sadr en un comunicado publicado en su página de internet.
Asimismo, anunció que postergó la
manifestación anti-estadounidense prevista para los próximos días, por temor a que sus seguidores fueran agredidos. "Invito a los iraquíes que deseen manifestar contra la ocupación, a que posterguen su marcha porque temo por su incolumnidad", se lee en el mismo comunicado. "Es mi preocupación evitar que vuestra sangre sea derramada", agregó.
La manifestación que debía reunir "un millón de personas" estaba prevista en coincidencia con el quinto aniversario de la caída del gobierno de Saddam Hussein.
Por otro lado, al menos seis personas, entre ellas cuatro niños, murieron por la explosión de una bomba al paso de un minibús cerca de Baquba, al noreste de Bagdad, informó un responsable de la policía local, el mayor Mohamed Al-Kalhi.
La bomba estalló al paso de un minibús en una calle en la zona de Baladruz, 20 kilómetros al este de Baquba, capital de la provincia de Diyala. La explosión causó, además, seis heridos.