Larry Cox, director ejecutivo para los Estados Unidos, citado en un comunicado de AI, acusó al Gobierno de Washington de incumplir la obligación impuesta por el juez de publicar esos documentos tal y como reclamó en un recurso ante los tribunales la American Civil Liberties Union.
"Seres humanos han sufrido torturas y han visto sus derechos fundamentales denegados. Se ha mentido al pueblo norteamericano y los funcionarios del Gobierno que autorizaron y justificaron políticas abusivas han recibido carta blanca", denunció Cox.
"Ahora, el Gobierno Obama reniega de su obligación legal de permitir la publicación de esas fotos de torturas, lo cual ayudaría a los ciudadanos norteamericanos a comprender la magnitud de los abusos cometidos en su nombre", agregó el directivo de AI.
Según Cox, "esa decisión no hace más que confirmar la necesidad urgente de llevar a cabo una investigación que exponga y persiga judicialmente las torturas cometidas para poder finalmente pasar página".