Como estaba previsto, el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, aprobó oficialmente al segundo mandato del Presidente Mahmud Ahmadineyad en el curso de una ceremonia cerrada a la prensa internacional.
El ultraconservador Ahmadineyad jurará el cargo como mandatario de la República Islámica de Irán el próximo miércoles y luego tendrá dos semanas para configurar su nuevo gabinete.
Según la televisión oficial iraní, el acto se celebró en la mezquita shiíta Imam Jomeini con la presencia de los jefes de los tres poderes, miembros del Consejo de Guardianes, miembros del Parlamento islámico y otras autoridades civiles y militares. "Los iraníes han votado a favor de la lucha contra la arrogancia y la confrontación", declaró el ayatolá.
La aprobación de Jamenei llega cuando la fractura del régimen iraní se agrava. Las principales figuras de la oposición no asistieron a esta ceremonia en señal de protesta contra Ahmadineyad. Los ex Presidentes Mohamed Jatamí y Alí Akbar Hashemí Rafsanyaní y los líderes reformistas Mir Hosein Musaví, candidato que se considera ganador de las presidenciales del pasado 12 de junio, y Mehdi Karrubí mantuvieron su rechazo al régimen.
La victoria de Ahmadineyad en los comicios fue duramente rechazada por la oposición por supuesto fraude electoral. Musaví y Karrubí aseguraron que el próximo Gobierno será "ilegitimo". Mientras tanto, Jatamí calificó de "inconstitucional" el juicio a 100 reformistas. "Es contrario a la Constitución, a la ley y a los derechos de los ciudadanos", dijo. Este macrojuicio contra opositores reformistas que encabezaron las protestas en Teherán tras los comicios no tiene precedentes en los 30 años de historia de la República Islámica.
Las imágenes de las manifestaciones, con gente en la calle enfrentándose a los policías y basiyís (la milicia del régimen), dieron la vuelta al mundo. El último testimonio llegó la semana pasada cuando centenares de personas se manifestaron en homenaje a las víctimas de la represión.
Las autoridades reconocieron la muerte de 30 personas y aseguran que sólo quedan 250 detenidos, de los que prometieron liberar a 150 esta semana. Sin embargo, la oposición logró documentar 1.700 detenidos.