Aún no están claras las cifras de víctimas que se cobró la operación, dado que mientras para el ministerio de Defensa las fuerzas afganas y de la OTAN mataron a 56 insurgentes talibanes durante una operación de dos días en el sur de Afganistán, para el gobernador provisional, Assadulá Jalid, las bajas ascienden a cientos de enemigos.
"El distrito de Arghandab quedó completamente libre de la presencia de enemigos. En esta operación murieron 56 enemigos y hubo varios heridos, en su mayoría extranjeros", dijo el portavoz del ministerio de Defensa, el general Mohammad Zahir Azimi, a los reporteros.
Las declaraciones del gobernador indican mayor número de muertos: "Los talibán han sido expulsados completamente del distrito de Arghandab", declaró Assadulá Jalid en rueda de prensa celebrada en Kandahar. "Han sufrido cientos de muertos y heridos y muchas de sus bajas eran paquistaníes", añadió.
Un civil también murió, mientras que el balance de bajas entre las fuerzas afganas durante la operación siguió siendo de dos, aseguró el gobernador.
La expulsión de los talibán es el resultado de la ofensiva conjunta lanzada ayer por el Ejército afgano y la Alianza para expulsar al medio millar de insurgentes que el pasado lunes ocuparon varias aldeas en el distrito de Arghandab, a 20 kilómetros al norte de Kandahar.