Los aliados de los norteamericanos son reticentes a suministrar los recursos necesarios o poner a sus soldados en peligro en Afganistán, "a pesar de que estamos de acuerdo en el hecho de que la democracia es allí la clave de la una estabilidad duradera", señaló Gates, según el texto de un discurso difundido por el Pentágono y que iba a pronunciar más tarde en la jornada en Williamsburg (Virginia, este).
Afganistán es "una prueba decisiva para saber si una alianza entre democracias avanzadas aún puede hacer sacrificios y asumir compromisos para avanzar hacia la democracia", añadió el jefe del Pentágono.
"Sería una marca infamante para todos nosotros si una alianza edificada sobre los valores democráticos fracasa a la hora de poner las bases de la democracia, en particular en una misión crucial para nuestra seguridad", estimó Gates.
En Afganistán se encuentran 39.000 soldados de países occidentales bajo el mando de la OTAN y otros 15.000 en la coalición dirigida por el Ejército estadounidense.