El comunicado emitido hoy por la ISAF le atribuyó la colocación de los explosivos a los insurgentes, aunque no precisó el lugar exacto del suceso ni las nacionalidades de los fallecidos, a la espera de que lo haga la autoridad nacional afectada.
El sur de Afganistán registró un recrudecimiento de los combates desde inicios de mes, cuando soldados estadounidenses y afganos lanzaron la intensa operación "Khanjar" (Golpe de espada) en la provincia de Helmand, en paralelo a una ofensiva británica.
Sólo en el caso británico, desde principios de julio murieron 15 soldados en el país -de ellos ocho en 24 horas-, lo que suscitó un fuerte debate en la sociedad y en los medios del país europeo.
El objetivo de las presentes operaciones es debilitar a los talibanes y recuperar territorio para que las elecciones presidenciales de agosto tengan lugar en un marco libre de violencia.
Hasta el momento, y según datos de la agencia afgana AIP, fallecieron en lo que va de año 197 soldados de las tropas extranjeras desplegadas en Afganistán, embarcadas en constantes combates contra los talibanes.