Varios hombres suicidas con armas y cinturones con explosivos irrumpieron la madrugada del miércoles en una casa de huéspedes habitada por personal de las Naciones Unidas en el corazón de la capital afgana y mataron a 12 personas, incluyendo a seis empleados de la ONU, informaron autoridades.
La Embajada de Estados Unidos informó que uno de los empleados de la ONU muertos era estadounidense.
Un vocero del Talibán atribuyó la responsabilidad a ese grupo extremista y dijo que el ataque era contra la próxima segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 7 de noviembre.
El aumento de la violencia ocurre mientras el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, evalúa sus opciones sobre si enviar o no soldados adicionales a luchar contra la insurgencia de los talibanes en Afganistán, la que se encuentra en su punto más alto desde el 2001.
El atentado suicida de este miércoles es el sexto en dos meses en Kabul. Incluyendo la seis víctimas extranjeras de este miércoles, 59 personas han resultado muertas en estos seis ataques.
El anterior ataque suicida reivindicado por los talibanes en Kabul se produjo el 8 de octubre, cuando un coche bomba estalló delante de la embajada de la India, provocando 17 muertos y 63 heridos.