La entrada de Teherán en el conflicto afgano puede marcar todo un precedente en la diplomacia entre la Casa Blanca y el país de los ayatolás. Según anunció un responsable norteamericano en Moscú, EE UU e Irán pueden cooperar en el sur de Afganistán.
El acuerdo podría ser una realidad en la conferencia internacional sobre Afganistán que se celebrará el próximo 31 de marzo en La Haya. Después de la invitación de Washington, Irán anunció ayer que asistirá a esta reunión en lo que los expertos ven como el primer paso del deshielo entre ambos.
Rusia también dio un paso de acercamiento a la Casa Blanca. El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, propuso la creación de "un cinturón antiterrorista y contra el narcotráfico en Afganistán" durante la inauguración de la conferencia sobre el país centroasiático que celebra la Organización de Cooperación de Shangai (OCS) en Moscú. Al encuentro asisten representantes de EE UU, China, Irán y Pakistán, entre otros países.
Tanto Rusia como los otros miembros de la OCS consideran que Afganistán sigue siendo un peligro y que la guerra lanzada por Estados Unidos en 2001 únicamente contribuyó a agravar la inestabilidad en la región de Asia Central.