Varios miles de miembros de la Alianza del Pueblo para la Democracia irrumpieron en la terminal de Don Muang, a unos 30 kilómetros al norte de Bangkok, después de que el primer ministro tailandés, Somchai Wongsawat, se dirigiera a la nación para asegurar, una vez más, que no dimitirá.
Todos los servicios de Don Muang fueron suspendidos a partir de la medianoche local, según informó el canal 9 de la televisión tailandesa.
El director del aeropuerto, Anirut Thanomkulbutra, indicó que está prevista la reanudación de las operaciones a las 18:00 hora local (11.00 GMT de hoy).
Don Muang dejó de ser el principal aeropuerto de la capital tras la construcción de Suvarnabhumi, en 2006, y normalmente opera vuelos domésticos, aunque ayer se hizo cargo de algunos de los aviones que tenían previsto aterrizar en Suvarnabhumi.
Varios miles de pasajeros han quedado atrapados en Tailandia tras el cierre del aeropuerto internacional de Bangkok.
Además de los dos principales aeropuertos de Bangkok, la Alianza tiene tomada la sede del Gobierno de Tailandia desde el 26 de agosto.
Los dirigentes de la Alianza han prometido seguir con sus movilizaciones hasta que dimita el Ejecutivo.
El jefe del Ejército de Tailandia, Anupong Paochinda, propuso ayer, después de reunirse durante dos horas con altos funcionarios, destacados empresarios y académicos, la solución de disolver el Parlamento y convocar elecciones.
Paochinda descartó la posibilidad de que los militares intervengan con un golpe de Estado, como el que dieron en 2006, porque, en su opinión, la medida no resolvería la crisis.
El primer ministro rechazó la propuesta del Ejército en un mensaje a la nación y reiteró que su Gobierno ha sido en democracia, por lo que tiene el derecho y el deber de continuar.
La profunda crisis política en Tailandia comenzó tras las elecciones parlamentarias de 2007, en las que quedaron victoriosos los mismos políticos expulsados del poder por la asonada del año anterior.