Pero un portavoz de Hamás señaló que la agenda del grupo islámico corría por un carril separado a la del gobierno y que el plan no cumplía las condiciones que el movimiento había establecido para una tregua. "El gobierno condujo una profunda y extensa discusión de la propuesta ofrecida por Abbas. El Gobierno ha expresado su apoyo a una recíproca, amplia y simultánea calma," dijo el portavoz del gabinete, Ghazi Hamad.
Abbas propuso la semana pasada que Hamàs y otros grupos militantes detuvieran los lanzamientos de misiles desde la Franja de Gaza y que Israel frenara los ataques aéreos contra ellos. De acuerdo al plan, el cese al fuego se extendería a la ocupada Cisjordania dentro de un mes.
El portavoz de Hamás, Fawzi Barhoum, dijo que el grupo mantenía su demanda de que una tregua entrara en efecto simultáneamente en la Franja de Gaza y Cisjordania. "No es lógico ni aceptable que dejemos el destino de nuestra gente en Cisjordania como rehén de las intenciones de la ocupación," dijo Barhoum en referencia a Israel.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha desestimado el plan de Abbas bajo el argumento de que los ataques aéreos del Estado judío y las limitadas incursiones por tierra contra militantes en Gaza han llevado a una baja en los ataques con misiles en su contra.
Israel rechaza además la idea de una tregua en Cisjordania ya que, asegura, las frecuentes redadas para detener a militantes son necesarias para frenar los lanzamientos de misiles.
Hamás y otros grupos militantes han disparado unos 285 cohetes desde Gaza que han causado la muerte de dos israelíes desde el resurgimiento de la violencia el 15 de mayo, según el Ejército de Israel.
Los ataques aéreos israelíes, por su parte, han dado muerte a cerca de 50 palestinos, la mayoría de ellos combatientes.