Enrico Bondi, el presidente de la compañía, anunció que las firmas bajo su dirección, Parmalat y Santal, esperan obtener entre 20 y 26 mil millones de dólares en demandas legales en contra de los bancos que ayudaron a financiar la compañía antes de su bancarrota.
"Bondi demostró que pueden incrementar los márgenes con el negocio de la leche, de forma que todo lo que obtengan de los juicios contra los bancos será la cereza del postre”, afirmó Claudio Morsenchio, responsable del departamento de la banca privada del Banco Emiliano Romagnolo.
Parmalat, productor de leche de larga vida y de yogures, se declaró en bancarrota en diciembre de 2003, luego de amasar una deuda de U$D 14 mil millones, ocho veces más de lo informado por su anterior director.
Los fiscales descubrieron que la compañía nunca había obtenido beneficios tras su entrada al las bolsas en 1992. Pese a ello, la contabilidad de la compañía mostraba beneficios cada año.
Reorganización
Tras dos años de reorganización, la compañía dirigida por Bondi volvió a las bolsas en octubre de 2005 tras la venta de 12 unidades y la conclusión de operaciones en 18 países.
“Las compras de los consumidores leales a la marca en Italia ayudaron a que Parmalat levantara cabeza tras la quiebra”, explicó Paolo Bertoletti, secretario general de la asociación lechera de Parma. La prensa italiana también contribuyó a la recuperación de la marca, limpiándola de su pasado dirigencial.
Parmalat es el principal vendedor de leche en Canadá, Italia, África y Australia, que representan el 85% de sus ingresos.
Nichos
Este año Parmalat está introduciendo 10 productos de consumo diario que apuntan a nichos de mercado como el sobrepeso, la digestión y la inmunidad ante las enfermedades. Además, la compañía fortaleció su marca agregando las etiquetas Ala, Lactis y Berna.
De esta forma, las acciones subieron un 28% desde el inicio del año, que ascienden a €2.625 cada una en Milán. El valor de mercado de la compañía es de €4.270 millones.
"Parmalat podría ganar un 10% más si los bancos se estabilizaran," aseguró Marco Elser, ejecutivo de la compañía financiera Advicoro, que sugirió que lo mejor sería dividir a Parmalat en diferentes empresas: una para vender leche y otra para litigar en las cortes del país. Según estimaciones de Elser, las acciones que valen alrededor de €2 podrían ascender a €3.15 de la mano de los litigios. "Todos saben que Bondi no va a conseguir €13 mil millones", dijo Elser, que intuyó que "se plantaría con un 20%” de esa cifra.
Parmalat ganó una batalla legal el mes pasado y Bondi tiene en carpeta 76 demandas contra los prestamistas que financiaron a la firma el año de su quiebra. El nuevo responsable de Parmalat también está intentando ganarles €13 mil millones a los bancos e instituciones financieras argumentando que sabían de las complicaciones financieras de la empresa cuando le compraron €7 mil millones de deuda en la forma de bonos, en la que quedaron involucrados cerca de 100,000 inversores.
Los reclamos incluyen 12 casos en Italia y tres en los Estados Unidos en contra de bancos y consultoras de auditorias.
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