A la salida del juicio, los padres de Marcenac manifestaron: “Esta es la Justicia que tenemos. Los jueces serán responsables de lo que pase”, y agregaron: ”Tenemos claro que [Martín Ríos] sabía lo que hacía”. Además remarcaron por sobre manera que: ”La palabra de los médicos tiene más valor que la palabra de la Justicia, eso es muy grave“.
Ayer, ni los querellantes, ni los defensores, ni el fiscal cuestionaron la materialidad ni la autoría de los disparos que concluyeron con el asesinato de Alfredo Marcenac y once tentativas de homicidio.
En cambio, los alegatos estuvieron dirigidos a sostener o atacar la “capacidad de Martín Ríos de comprender la criminalidad de sus actos”. El fiscal dijo que era imputable y pidió reclusión perpetua.
Los abogados de la querellante Sabrina Sangiao (Adrián Marcenac no fue querellante por errores procesales de su representante anterior) también lo consideraron imputable y pidieron veinte años por tentativa de homicidio.
La defensa consideró que era inimputable por insania y pidió que fuera internado en un neuropsiquiátrico “por peligroso para sí y para terceros”.
Ríos llegó al juicio acusado del homicidio de Marcenac, ocurrido el 6 de julio de 2006 en avenida Cabildo al 1700, cuando disparó con su pistola Bersa Thunder calibre 380 sobre los peatones. En esa oportunidad, el acusado, además de asesinar al estudiante Marcenac, hirió a otras seis personas.