El oficialismo de la Cámara de Diputados aceptaría la introducción de algunas modificaciones en la redacción del proyecto de ley de reforma política, con el objetivo de aprobar la iniciativa con un mayor consenso en la sesión legislativa del próximo miércoles, en caso de firmarse el dictamen el día anterior.
Lo que dan como seguro en el bloque kirchnerista es que no se realizarán cambios en tres temas que constituyen los pilares del proyecto: el financiamiento, la obligatoriedad de la elecciones primarias y lo referido al sistema de afiliaciones. En cambio, las conversaciones con los bloques de oposición están centradas en la posibilidad de bajar las exigencias de afiliados y adherentes para los partidos minoritarios.
Además, se retocaría el artículo que fija al Ministerio del Interior como encargado de la realización de los comicios y el escrutinio definitivo y se le sumará "un control de la Justicia electoral", al tiempo que se reescribiría el porcentaje mínimo de votos válidos que una fuerza nacional debe alcanzar para mantenerse vigente, bajando del 3% al 2 por ciento.
Fuentes del bloque del oficialista Frente para la Victoria estiman que la iniciativa contará con un apoyo de "más de 140 diputados", aunque no descartaron que "con las modificaciones ese número pueda ascender a 160".
Por el momento, Rossi tiene los respaldos seguros de Ariel Basteiro y Jorge Rivas del Encuentro Popular y Social, de varios integrantes del bloque SI, entre ellos Carlos Raimundi, y de los dos legisladores de Tierra del Fuego. A su vez, el oficialismo se entusiasma con el acompañamiento de "cuatro diputados del PJ disidente", aunque el integrante de Proyecto Sur, Claudio Lozano, ya anticipó su voto negativo.