“Queremos darle un espacio importante. Ella es sinónimo de trabajo de base con los más necesitados”, afirmó un funcionario que responde a las directivas que parten de la residencia de Olivos.
Por un lado, es un reconocimiento a la construcción política y social que la organización Túpac Amaru desplegó con los sectores más humildes de Jujuy en el barrio Alto Comedero.
Pero también, es un intento de incorporar a los sectores de la CTA que tienen una buena relación con el gobierno nacional y debilitar la conformación de un polo opositor con sectores de centroizquierda que puedan arrebatarle a Kirchner votos que pueden ser decisivos en las presidenciales de 2011.