La oposición dio ayer un paso en falso en su primer intento práctico de poner coto a la gestión del Gobierno al perder dos votos que contaba como propios para desplazar a Mercedes Marcó del Pont del Banco Central.
El cambio de posición de dos senadoras del denominado bloque opositor en la Cámara alta, la santafesina Roxana Latorre y la rionegrina María José Bongiorno, dejó sin estrategia al antikirchnerismo, que optó por recluirse para no dar quórum y debió admitir la fragilidad del armado.
De este modo, la situación de Marcó del Pont en el Banco Central quedó en stand by por una semana más aunque el panorama después de esta jornada es muy diferente al que se preveía.
A diferencia de lo que había anunciado el miércoles, el oficialismo bajó al recinto pasado el mediodía y logró 36 presencias en el recinto, con el aporte de la rionegrina María José Bongiorno, crítica del kirchnerismo pero a favor de la continuidad de Marcó del Pont.
El Frente para la Victoria contó también con el respaldo de los dos senadores fueguinos aliados María Díaz y José Martínez, y del neuquino Horacio Lores.
Los senadores opositores desistieron de concurrir al recinto cuando se enteraron que Latorre, si el oficialismo alcanzaba el quórum, daría su apoyo al pliego de la economista.
En declaraciones periodísticas, Latorre confirmó que no votará en contra del pliego de Marcó del Pont por entender que la funcionaria fue convertida en "un chivo expiatorio que quedó en medio de una balacera entre oficialistas y opositores".
Además, la santafesina dijo que "se respira un espíritu golpista" en el Parlamento en contra de la presidenta Cristina Fernández y cuestionó a legisladores que creen "que (la jefa de Estado) se tiene que ir antes" de finalizar su mandato, en 2011.
Otra de las cuestiones que desalentó a la oposición del Senado fue el hecho de que la sesión era presidida por José Pampuro (Julio Cobos está a cargo del Ejecutivo debido a que Cristina Fernández viajó a Chile para la asunción de Sebastián Piñera), lo que dejaba a los bloques no kirchneristas en inferioridad de condiciones en caso de empate.
Ante este panorama, el oficialismo cambió la estrategia anunciada ayer cuando dijo que no daría quórum y a las 12.15 bajó al recinto.
"Lamentamos profundamente la ausencia de los sectores parlamentarios opositores", expresó Pichetto antes de que se pasara a un cuarto intermedio. "Que nadie se rasgue las vestiduras mañana si después nosotros hacemos lo mismo, porque este es un mecanismo que se utiliza a menudo en los cuerpos parlamentarios", indicó el senador.
Afirmó no obstante que el oficialismo está "siempre dispuesto a dar el debate" y ratificó su compromiso de "defender a una figura de prestigio y trayectoria como lo es Marcó del Pont", al tiempo que planteó que, en caso de que sea removida de sus funciones, "se estaría afectando el interés nacional".
El jefe del bloque del radicalismo, Gerardo Morales, aseguró por su parte que "la semana que viene, presida quien presida, se resuelve la situación de Marcó del Pont".
"No se si las senadoras Bongiorno y Latorre van a tener una actitud distinta a la que anunciaron hoy. Pero hay que acostumbrarse a que todas las semanas esto sea así", sentenció Morales al finalizar un encuentro que mantuvo con otros senadores de la oposición en el Salón Illia de la Cámara alta.
El justicialista disidente Adolfo Rodríguez Saá aseguró que "no hay ninguna división" en el frente opositor en el Senado y reafirmó que siguen contando "con los 37 votos" necesarios para obtener quórum.