El Gobierno prefiere no hablar de crisis, sin embargo pidió a las compañías eléctricas encargadas de atender la zona metropolitana que apliquen interrupciones en el servicio cuando sea necesario para evitar fallas en sus instalaciones y generar así cortes más prolongados.
La demanda de energía eléctrica alcanzó ayer los 17.563 Megawats (MW) a las 16:00, cuando la sensación térmica tocó los 39,6 grados en Capital Federal y 38,9 en el Gran Buenos Aires.
Si bien el consumo es elevado, se encuentra distante del récord histórico de 19.566 MW registrado el 23 de julio pasado, cuando la temperatura bajó a 5,1 grados centígrados en la ciudad de Buenos Aires.
El segundo récord se registró el 28 de enero pasado, cuando a las 15:05 el consumo energético alcanzó los 19.343 megavatios, de acuerdo a datos publicados por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMESSA).
Durante gran parte de este lunes, el consumo se mantuvo por encima de los 16.000 MW, dado que en todo el país hubo temperaturas de entre 28 y 41 grados de sensación térmica, con excepción de Río Gallegos y Ushuaia, donde fue de 16 y 14 grados, respectivamente.
Además del mayor consumo en los hogares por el encendido de acondicionadores de aire y ventiladores, comenzó a influir en el consumo el reinicio de actividades productivas y administrativas que habían estado casi paralizadas durante enero por las vacaciones.
Si bien el Gobierno sostiene que el sistema interconectado nacional está respondiendo con solidez la demanda energética, son varias las provincias donde se registraron cortes intermitentes por el recalentamiento de las estaciones transformadores y las redes de distribución.