El esperado informe de la OA evitó los adjetivos calificativos contundentes, del tipo "llamativo", "notable" o "elevado". Sin embargo, dejó en evidencia que "los números no cierran".
Desde Tribunales y la OA explicaron que entregaron ese informe hace más de quince días, aunque al parecer Oyarbide optó por excluir la investigación del abanico de sus declaraciones públicas. No sólo eso evitó comentar el juez. En el más estricto silencio ordenó el 29 del mes pasado que personal de la Corte Suprema de Justicia realiza un peritaje contable sobre la evolución de los bienes del matrimonio presidencial entre 2007 y 2008, aunque restringido a lo que surge de las declaraciones juradas.
Deberán analizar también los argumentos de los Kirchner para justificar el aumento. En el escrito explicaron lo que había dicho en un acto público Cristina: "Pocas declaraciones están tan claras".
La investigación penal comenzó por esos días, cuando Oyarbide recibió el requerimiento de instrucción del fiscal federal Eduardo Taiano, aunque el magistrado se reservó para sí la tramitación del expediente que comenzó con la denuncia de un abogado particular, Enrique Piragini.
El letrado había solicitado que la Justicia investigara si los Kirchner se enriquecieron de manera ilícita tras difundirse que durante 2008, el primer año de Cristina Kirchner como Presidenta y de su marido como ex mandatario, la fortuna compartida aumentó como nunca antes: pasó de $ 17,8 millones a poco más de $ 46 millones en valores netos.