La Sala Segunda de la Cámara Nacional de Casación Penal suspendió ayer las pruebas de ADN de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble, la dueña del Grupo Clarín, para determinar si se trata de familiares de desaparecidos en la dictadura.
Las pericias iban a cotejar, desde el próximo lunes en el Banco de Datos Genéticos del Hospital Durand, el material genético de Marcela y Felipe Noble con las muestras de 500 familiares desaparecidos durante la última dictadura.
Los jueces adoptaron esta medida tras que el abogado de los Nobre, Jorge Anzorregui, presentara ayer a primera hora un recurso de queja para apelar ante la Corte Suprema de Justicia. Logró así que la pericia prevista se frenara por el momento.
Los jueces Raúl Madueño, Luis García y Guillermo Yacobucci entendieron que la mera presentación del recurso causa "efecto suspensivos" en la realización de la medida.
Organismos de derechos humanos sostienen que los hijos adoptivos de Enerstina Noble habrían sido apropiados por la misma y eso es lo que buscan probar en una causa que ya lleva varios años.
Por su parte, las Abuelas de Plaza de Mayo manifestaron su "profunda preocupación" por la dilación en que incurre sistemáticamente la justicia en el proceso que intenta develar si Marcela y Felipe Herrera de Noble son o no hijos de desaparecidos.
El abogado de Abuelas, Dr. Alan Iud, aseguró a Télam que "esto es una vez más una dilación incompresible de la justicia en esta causa, que ya lleva ocho años y que estaría resuelta si no fuera porque los involucrados tienen muchos poder, como la señora Herrera de Noble, que logra que la justicia le preste una atención muy especial".
"Se trata de una dilación más del Poder Judicial que evidentemente tiene integrantes que están poco consustanciados con las investigaciones de los crímenes de lesa humanidad", añadió el letrado a Télam.