Los activistas habían ingresado por la fuerza al local de Coto ubicado en Lima y Garay para protestar y pedir que se reincorpore a trabajadores que supuestamente fueron despedidos.
Saturnina Peloso, ex esposa de Castells y dirigente del sector, aseguró que el grupo se quedará en el local, donde reclaman asistencia y la reincorporación de personal despedido.
La protesta fue realizada para exigir la reincorporación de 500 despedidos.
Raúl Castells cuestionó que las supuestas cesantías hayan ocurrido "a cuatro semanas de Navidad" y aclaró que la medida de fuerza iba continuar hasta que se haga presente el titular de la cadena de supermercados, Alfredo Coto, algo que no ocurrió.
El dirigente piquetero, que antes realizaba ese tipo de protestas y cortes de calles para exigir comida, hoy se convirtió en un virtual dirigente gremial, porque ingresó por la fuerza para plantear reclamos de índole sindical.