Alivio; suerte; maniobra política o coincidencia forzosa, así se puede denominar al virus de la Gripe A que por estas horas obligaría a cerrar el Congreso de la Nación y con ello enfriar aun más a la oposición que pretende levantar el perfil y utilizar el Parlamento como base para discusiones que incomodan al oficialismo.
Según pudo saber Adnmundo las autoridades ya habrían tomado la decisión de cerrar el Congreso y sería oficializado el martes al mediodía. Una alta fuente parlamentaria aseguró que “sólo faltan las firmas” para declarar al Legislativo en receso hasta el 31 de julio próximo. Esta previsto que el edificio quede funcionando con una “minima guardia” según la fuente.
De esta manera las actividades estipuladas para este martes, sesión en la Cámara de Senadores y reunión de comisión de Agricultura en diputados, quedarían suspendidas hasta nuevo aviso. En cambio no hay aún una confirmación sobre la reunión que realizará la Mesa de Enlace en el anexo de diputados a las 11:30 de la mañana del día de mañana.
Por su parte el oficialismo teme que se utilice la decisión sanitaria como un arma contra el gobierno y se acuse al kirchnerismo de cerrar el Congreso sólo por conveniencia política y no por cuestiones de salubridad. Un funcionario muy allegado a la Presidencia de la Cámara de Diputados evaluó al respecto que no debería suceder esto pues “la oposición puede usar de tribuna los medios de comunicación y no necesita al Congreso para eso”.
Pase lo que pase el campo se reúne
Mientras tanto y sin dejar de mirar de reojo lo que suceda finalmente con el Congreso y su posible cierre el sector agrario y sus aliados parlamentarios corren la consigna de que la reunión de mañana a la mañana debe realizarse “pase lo que pase” y que si hace falta reunirse en un bar cercano al Congreso se hará allí, pues los problemas del campo no pueden esperar.