El Gobierno forzó ayer la renuncia del jefe de la Sindicatura General de la Nación (Sigen), Carlos Alberto Pacios, por haber resistido presiones para que sus subordinados incrementaran las auditorías internas sobre la empresa Papel Prensa, la principal proveedora del papel con el que se elaboran los diarios del país.
La SIGEN tiene la función de realizar los controles de la administración pública y auditorías de las cuentas nacionales. Es el máximo órgano de control sobre los gastos del Estado y el destino de los fondos públicos. Y participa con dos representantes en la empresa, conformada societariamente por los diarios Clarín (49%), La Nación (22,49%) y el Estado nacional (27,46%)
Diversas fuentes oficiales contaron al diario La Nación que el autor de las presiones fue, una vez más, el poderoso secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, funcionario que responde directamente al ex presidente Néstor Kirchner.
Moreno le habría pedido a Pacios que impugnara la operatoria de Papel Prensa. Como los funcionarios Carlos María Vidal y Alejandro Turri no se prestaron a ninguna maniobra fraudulenta, Moreno forzó su renuncia como síndicos de la papelera. Y luego fue por la cabeza de su jefe, Pacios. Diversas fuentes coinciden en que, con el aval de Kirchner, Moreno se propone tomar el control de Papel Prensa.
La semana pasada, también por presiones de Moreno, renunció Eduardo Hecker, titular de la Comisión Nacional de Valores. Según se supo, Hecker rechazó las exigencias de Moreno para obtener información de los balances de la empresa.
Moreno ya había amedrentado a dos directores del Estado de la empresa papelera, Carlos Collasso y Mauricio Mazzón, el 14 de septiembre último, cuando les reveló un plan para expropiarla. Según consta en una denuncia judicial, los amenazó para que no ventilaran las intenciones oficiales. "Afuera tengo a mis muchachos, expertos en partirle la columna y hacerle saltar los ojos al que hable", habría advertido, según Collasso -representante del Estado en el Consejo de Vigilancia de la firma-, dijo ante escribano público y ante la Justicia. Luego renunciaron.